CUENTOS FOLKLÓRICOS (14/04/2019)
El folklore hace referencia a diferentes aspectos de cultura popular,
es decir, es la
riqueza de cada pueblo, cada región, tribu o país; donde reside la cultura y la
tradición de cada lugar. Por lo tanto, debemos enseñar a los niños a valorar esta herencia, para que la transmitan de generación a generación. Hace
poco leí una frase de la filóloga, folcloristas y traductora española, Carmen
Bravo-Villasante, que me llamó enormemente la atención: “El folklore es alegría, canto,
danza, juego y diversión. Es además, poesía metafórica, y también imaginación fantástica.
Cuando el niño todavía no sabe leer ni
escribir, se divierte y aprende con las rimas folclóricas”.
El folklore es el primer acercamiento
del niño a la literatura, mucho antes de saber leer o escribir A través de
canciones infantiles, nanas, retahílas, el niño va interiorizando el ritmo y la
musicalidad que contiene. Además, este primer acercamiento a la literatura contiene
un carácter lúdico que ayuda a los niños a iniciar, más adelante, en otros
tipos de textos literarios más complejos.
Las características principales de los textos folclóricos son: el anonimato, es decir, los textos no cuentan con un origen determinado o autor, sino que son historias que nacen en los pueblos desde tiempos remotos; en segundo lugar, son de trasmisión oral, es decir, se trasmiten oralmente de generación en generación (aunque existen autores como los Hermanos Grimm que los han puesto por escrito); y por último, la multiplicidad de variantes, es decir, debido a la forma de su trasmisión de generación en generación, se tergiversan las historias.
Las características principales de los textos folclóricos son: el anonimato, es decir, los textos no cuentan con un origen determinado o autor, sino que son historias que nacen en los pueblos desde tiempos remotos; en segundo lugar, son de trasmisión oral, es decir, se trasmiten oralmente de generación en generación (aunque existen autores como los Hermanos Grimm que los han puesto por escrito); y por último, la multiplicidad de variantes, es decir, debido a la forma de su trasmisión de generación en generación, se tergiversan las historias.
Unos de los autores más conocidos y
valorados, son los hermanos Grimm, quienes coleccionaron y publicaron folclore durante
el siglo XIX. Populizaron relatos orales tradicionales como “Blancanieves”, "Pulgarcito" y “El agua de la vida", en los cuales baso mi análisis.
PULGARCITO
La elección de este cuento de los hermanos Grimm es porque mi
abuelo me contaba, cada noche, de pequeña este cuento. Es una versión de
calidad, puesto que los autores son los hermanos Grimm, y no una adaptación realizada
sin criterio. Además, es una buena forma de mostrar a los niños que por muy
pequeños que seamos de tamaño, somos capaces de lograr cualquier objetivo que
nos propongamos, a base de constancia. Además, creo que con este cuento, los
alumnos pueden identificarse con el protagonista, ya que el tamaño del pequeño
Pulgarcito puede corresponderse con el de los alumnos, motivándoles a realizar
todo aquello que se interponga sin tener en cuenta el tamaño. La superación propia
de Pulgarcito determina que todo se puede lograr, y que no hay que menospreciar
a ninguna persona por ser diferente a nosotros, ya que tiene las mismas
capacidades para lograrlo.
Considero que el cuento de Pulgarcito, está dirigido a alumnos de
tercer ciclo de infantil (6 años), ya que a pesar de enseñar una magnifica lección,
la comprensión y el vocabulario pueden ser dificultosos para cursos inferiores
(primer y segundo ciclo de infantil).
Además, según un estudio realizado por Alejandra Melús-experta en atención
temprana-, a esta edad los niños adquieren una mayor autonomía a la hora de
realizar cosas por sí mismos (recoger el cuarto, guardar sus cosas en la
mochila…) al igual que Pulgarcito.
En cuanto al uso del folklore en el aula, puesto que dichos
cuentos no están destinados a leer sino a contar, el lenguaje se puede llegar a
alterar en la narración dependiendo del público frente al que se va a realizar.
Realizaría algún cambio de vocabulario a medida que voy contando el cuento de
Pulgarcito, para una mejor comprensión del cuento por parte de los receptores,
en este caso, alumnos de 6 años. También,
considero que el cuento resulta extenso, por lo que quizá sería
recomendable abreviar algunas partes del cuento, para hacerlo más ameno de cara
a los alumnos, y despegar su interés al máximo, sin que se les haga
pesado. En cuanto a la acción de
Pulgarcito en el cuento, no cambiaría ni suprimiría ninguna parte, ya que en
todas demuestra unos valores de valentía y astucia, propios de enseñar a los
alumnos.
El contexto en el que se realiza la narración se sitúa en la
asamblea, ya que es el lugar donde-gracias a la disposición de los alumnos en
media luna o en filas- mayor atención prestan los alumnos y donde menos
distracciones se presentan. Narraría el cuento de Pulgarcito y probablemente,
en vez de ayudarme de imágenes del cuento, lo realizaría mediante marionetas
pequeñas (para su mejor manejo) y de esta forma, captar mayor atención de los
alumnos a la vez que disfrutan de las aventuras de Pulgarcito.
Una vez acabada la narración, lanzaría preguntas a la clase, para
demostrar si les ha gustado o no el cuento, si se han sentido identificados,
etc.
¿Os ha gustado el cuento de Pulgarcito?, ¿Qué haríais si una vaca
o un lobo os mete dentro de su barriga?, ¿Qué os parece lo que hizo Pulgarcito
cuando los ladrones querían robar al cura?, ¿Qué podemos aprender de
Pulgarcito?
BLANCANIEVES
He escogido el cuento de Blancanieves,
ya que -de pequeña- era mi cuento favorito y mi familia me decía que me asemejaba mucho a aquella princesa. Es un cuento que ha pasado de generación en generación,
y del cual se han realizado diferentes adaptaciones de varios autores, incluso
se han realizado varias películas. Me resulta interesante la bondad de los 7
enanitos cuando permiten a Blancanieves quedarse con ellos a vivir. Además,
este cuento enseña lecciones como que no debemos de abrir la puerta a ningún desconocido,
ya que pueden hacernos daño o venir con malas intenciones (en este caso la
madrastra que se disfraza de anciana y le da una manzana envenenada a
Blancanieves, sin ella ser consciente del envenenamiento que iba a sufrir).
Considero que el
cuento de Blancanieves está dirigido a toda clase de públicos a partir de los 4
años, es decir, a partir del segundo ciclo de infantil. Además, su narración no
se hace pesada, e invita a los receptores, en este caso lo alumnos, a disfrutar
con la historia y con los valores que se pretende trasmitir. En esta narración, realizaría cambios en algún
fragmento, donde los autores del cuento enseñan unos contravalores, es decir,
en los cuentos de hadas, solo es la figura femenina quien se encarga de
realizar las tareas domésticas (“-Si quieres cocinar, coser y lavar para
nosotros -dijeron los enanitos-, puedes quedarte aquí y te cuidaremos siempre.)
En vez de enseñar a los niños que somos las mujeres quienes tienen que limpiar
y mantener el orden en la casa, los hermanos Grimm, podrían haber narrado: “Si
te encuentras en peligro, puedes quedarte aquí, nosotros seremos tus nuevos
amigos, quienes te cuidaremos siempre”; y de esta forma el mensaje cambia,
queriendo decir lo mismo: puedes quedarte en nuestra casa. En cuanto al
vocabulario y las construcciones verbales no las considero de gran complejidad,
por lo que no cambiaría nada más. Si fuera necesario aclararía el significado
de alguna palabra o expresión, lo cual reforzaría el vocabulario de los
alumnos.
El contexto en
el que se realiza la narración se sitúa en la asamblea, ya que -como ya hemos
mencionado antes- los niños evitan las distracciones y se pueden centrar en el
disfrute de la narración. La narración se
debe hacer en un clima tranquilo, donde los niños puedan interpretar el cuento
y escuchar las distintas tonalidades que le dan emoción al cuento, es decir, poner
diferentes voces dependiendo de si es Blancanieves, la bruja malvada o los
enanitos, quienes intervienen en el diálogo. De esta forma, cambiando las voces
llamamos la atención de los alumnos, quienes se sienten muy interesados por la narración
de la historia.
Por último,
preguntaría a mis alumnos diferentes cuestiones que nos ayudan a los docentes a
conocer las situaciones personales de los alumnos: ¿Conocéis a alguien con la madrastra
de Blancanieves?, si fuerais los enanitos ¿qué hubierais hecho con Blancanieves
si está en vuestra casa?, ¿Qué os parece que Blancanieves dejase pasar a la
anciana a la casa de los 7 enanitos?
EL AGUA DE LA VIDA
La elección de este cuento es debido a que desconocía su
existencia, por lo tanto, una primera lectura siempre impacta más que otra que
ya es habitual y quería indagar y conocer un poco más de él. Lo que me resulta muy curioso es que los
hermanos Grimm dieran a conocer más unos cuentos (Blancanieves, Cenicienta,
Handsel y Greetel...) que otros como “El agua de la vida” o “Rumpelstikin”. Además, este cuento no solo inculca valores
como la perseverancia y la amabilidad del hermano pequeño del rey, sino que
también enseña las consecuencias que provocan los contravalores como la
avaricia tanto del hermano mayor como del hermano mediano.
Considero que el cuento de “El agua de la vida” está dirigido a
alumnos desde el primer ciclo de infantil (3 años), ya que desde pequeños debemos
inculcar tanto valores como contravalores, para que los alumnos sean ellos
mismos los que juzguen aquello que está bien (valores) y aquello que está mal
(contravalores). Es decir, este cuento
enseña a los alumnos a entender que las
malas actitudes no favorecen a conseguir los objetivos (la actitud del hermano
mayor y mediano cuando van en busca del agua de la vida). Además, el vocabulario
que emplean los hermanos Grimm se adecua bastante al ciclo correspondiente.
El contexto en el que se realiza la narración se sitúa de nuevo en
la asamblea, donde los niños tienen mejor visión hacia la profesora y su atención
se centra en la historia narrada. La narración sería pausada, para que los
receptores comprendan bien la trama de la historia.
Por último, para concluir con la narración, realizaríamos una
serie de preguntas a los alumnos. ¿Os ha gustado el cuento? ¿Vosotros harías lo
que hizo el hermano mayor o el pequeño?, ¿Qué podemos aprender de esta
historia?
Para concluir, queda demostrada la importancia que tiene el
folklore en el aula sobre todo en infantil, cuando los alumnos todavía no
tienen conocimientos de lecto-escritura, sin embargo, nunca es
pronto para comenzar con un pequeño acercamiento a la literatura, con la que
puedan aprender y sobre todo disfrutar en su escolarización
BIBLIOGRAFÍA




Hola Elena,
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu entrada del blog y, considero que está muy bien, entiendes perfectamente el folclore y la importancia de este en el aula. En cuanto a los cuentos que has seleccionado, me han gustado mucho, he disfrutado volviéndolos a leer y creo que son ideales para contárselos a los niños de infantil.
Únicamente como aspecto a mejorar seria ampliar o tener más en cuenta la simbología y los motivos de la literatura folclórica.
Un saludo, Laura.
Exacto :)
EliminarLo que falta aes el análisis morfológico y simbólico (viaje del héroe, motivos, arquetipos) de cada cuento.
ResponderEliminarSi además completas las preguntas y las enfocas a más momentos importantes de la historia (para eso analizamos lo de arriba), estará perfecto.
Recuerda reflejar los cuatro tipos de preguntas en todos los cuentos:
- Las que ponen a los niños en las situaciones por las que pasan los personajes (¿qué haríais si...?)
- Las que juzgan sus acciones (¿qué os parece lo que hizo X en este momento?...¿y en este otro?).
- Qué podemos aprender de esta historia (recuerda que no es necesario que la respuesta sea la misma que darías tú desde tu mentalidad adulta).
- ¿Cómo se imaginan a los personajes o los espacios en los que se desarrolla la historia?